sábado, 6 de octubre de 2012

¿QUÉ HACER PARA EL DOLOR Y LA INFECCIÓN DENTAL?


Un dolor de diente o dolor de muela suele ser el resultado de caries dentales o algunas veces de una infección. La caries dentales a menudo son causadas por una higiene dental deficiente, aunque la tendencia a padecerlas es en parte hereditaria.
 
Algunas veces, el dolor que se siente en el diente en realidad se debe a un dolor en otras partes del cuerpo. Esto se denomina dolor referido o irradiado. Por ejemplo, un dolor de oído algunas veces puede causar dolor de muela.

  • Causas comunes
  • Absceso dental
  • Dolor de oído
  • Lesión en la mandíbula o la boca
  • Ataque cardíaco (puede comprender dolor mandibular, dolor cervical o dolor de muelas)
  • Sinusitis
  • Caries dental
  • Cuidados en el hogar
  • Se pueden usar analgésicos de venta libre mientras se espera una cita con el odontólogo o con el médico.
 
El odontólogo puede recomendar una terapia con antibióticos y otros tratamientos, como un tratamiento de conductos, para los casos de dolores de muelas causados por un absceso dental.
 
Una buena higiene oral ayuda a prevenir la caries dental. Se recomienda una dieta baja en azúcar, además del uso regular de la seda dental, del cepillado con un dentífrico con fluoruro y de las limpiezas profesionales regulares. Igualmente, las aplicaciones de selladores y fluoruro por parte del odontólogo son importantes para la prevención de la caries dental.
 
Se debe llamar al médico, la persona debe buscar asistencia médica si:
 
Tiene un dolor de muelas intenso.
Tiene un dolor de muelas que dura más de 1 ó 2 días.
Tiene fiebre, dolor de oído o dolor al abrir demasiado la boca.
 
Nota: el odontólogo es la persona indicada para buscar la mayoría de las causas de los dolores de muelas. No obstante, es posible que se deba acudir al médico si el problema es un dolor que se irradia desde otra parte del cuerpo.
 
Lo que se puede esperar en el consultorio médico
El odontólogo examinará a la persona. El examen físico puede incluir una evaluación de la boca, los dientes, las encías, la lengua, los oídos, la nariz, la garganta y el cuello, y es posible que se requieran radiografías dentales. El odontólogo puede recomendar otros exámenes dependiendo de la supuesta causa.

Una Infeccion dental o absceso dental es una complicación de la caries dental y también puede resultar de un trauma al diente, como cuando un diente se rompe o recibe un golpe. Las aberturas en el esmalte dental permiten que las bacterias infecten el centro del diente (la pulpa). La infección puede propagarse desde la raíz del diente hasta los huesos que lo sostienen.

La infección ocasiona una acumulación de pus (tejido muerto, bacterias vivas y muertas, glóbulos blancos) e inflamación de los tejidos internos del diente. Esto causa un dolor de muelas intenso. Si la raíz del diente muere, el dolor de muelas se puede detener, a menos que se desarrolle un absceso. Esto es especialmente válido si la infección sigue estando activa y continúa diseminándose y destruyendo tejido.

Los objetivos del tratamiento son eliminar la infección, preservar el diente y prevenir complicaciones.

Se pueden recetar antibióticos para combatir la infección. Los enjuagues bucales con agua tibia y sal pueden ser calmantes y los analgésicos de venta libre pueden aliviar el dolor de muelas y la fiebre.

No se debe colocar aspirina directamente sobre el diente o encías, ya que esto aumenta la irritación de los tejidos y puede provocar úlceras bucales.

El tratamiento de conductos se puede recomendar en un intento por salvar el diente.

En caso de presentarse una infección severa, se puede extraer el diente o se puede necesitar una cirugía para drenar el absceso.
Es posible que algunas personas deban ser hospitalizadas 

No hay comentarios:

Publicar un comentario